lunes, 6 de junio de 2011

Descargos de una cucaracha de alma rota Nº 8


¿Qué sucede cuando amas, quieres tener a una persona, pero no está ahí para ti?  No sabes como comenzar el día, siendo él lo primero en lo que piensas, cómo seguir despertando en las mañanas sabiendo que no es tuyo, que lo más probable es que no lo sea nunca. Cómo comienzo a caminar por la calle sabiendo que lo puedo encontrar con su amada.  Solo muestra una amistad hacia ti. Me dice que me quiere, yo le amo, cómo hacerlo, como dormir en las noches pensando en él, siendo que puede estar con otra. Pero a pesar de todo te quiere, ¿será vergüenza? ¿Será que sólo soy un objeto? ¿Cómo saber si es realmente sincero?
Pero ahí esta mi miedo, si se lo pregunto, si le digo lo que siento, puedo perder lo único que tengo con él, una amistad. ¿Cómo hacer para que esto no siga doliendo? Si le dejo se partirá mi corazón, si le confieso mi amor  no correspondido se irá, si sigo con él me enamoraré aún más…
Hay cosas en la vida que deben quedarse como están, pero habemos personas tercas que lo que más queremos es cambiarla. La decisión esta en nuestras manos, pero ¿Qué hacer si no tenemos el valor de demostrarlo? ¿Si tenemos miedo a demostrarlo?
Hay veces en que quisiera arrancarme el corazón del pecho, para que no se altere cada vez que le veo, cada vez que me habla, cada vez que se me acerca demasiado. ¿Cómo hacer para no mal interpretar las cosas que me dice, los momentos juntos? Mierda… cada vez me siento más mal por haberle conocido, por haberle dado la oportunidad de entrar en mi vida, Dios ayúdame, llévame contigo. No, mejor no, no le daré en el gusto al sufrimiento y derramar más lágrimas por alguien que no merece a una persona como yo, pero que puedo hacer, si cada vez que veo su cara en mi mente tiritan mis piernas y se convierten en delgados y endebles hilos, del cual pende mi vergüenza. Le tengo tan cerca, pero a la vez le tengo tan lejos. Jamás lo tendré sólo para mí y es eso lo que más quiero, tenerlo, así como una rosa en un hermoso jardín, pero hay una protección que me puede hacer daño, mas aún así deseo arriesgarme. Pero el miedo a lastimarme consume mis energías y las vagas posibilidades de tenerle. Quiero que mis problemas se acaben, encontrar al fin a la persona que me haga feliz, pero realmente feliz, con hechos, acciones, no con falsas ilusiones. Pero, ¿Cuánto he de esperar y sufrir antes de encontrar un verdadero amor?

No hay comentarios:

Publicar un comentario