Los amigos son especiales, no porque tú los eligas o ellos te eligan: si no porque pasan el tiempo suficiente contigo para saber que es lo que piensan o cómo reaccionarán a diferentes situaciones de la vida. Existen amigos que duran un año, o dos, pero sus recuerdos inundan de alegría nuestros corazones, porque a pesar de su partida, llegaron en un momento que nuestro corazón los necesitaba. O sea, en su momento nos dieron consejos, un abrazo, una palabra de aliento, una lagrima, pero como todas las cosas en este mundo cumplen un ciclo de existencia. Pero también existen esos amigos que siempre estarán ahí, los que más te han visto llorar, los que han estado ahí llorando contigo, riendo contigo, carreteando contigo. Amigos que, a pesar de que pasen meses, incluso años sin verle, te reciben con el mismo carisma de siempre, como si el tiempo no pasase por nuestras vidas. Esas son las personas que debemos cuidar, si hay amigos que se deben ir, pues bien, que se vayan. Pero a esos que consideras tus hermanos, que llegar a su casa es como llegar a la tuya, que los padres te reciben amablemente, esos son los amigos que vale la pena cuidar. Tal vez llegará un momento en el cual deberán desaparecer, pero los momentos vividos son más intensos, los recuerdos que volverán a nuestra memoria harán que nuestro corazón se revuelque de emoción, que lata más rápido, llenaran de angustia, risas, buenos momentos. Son los buenos momentos y los malos que pasamos junto a ellos que debemos siempre recordar. Si tu amigo sigue mal camino, aconséjalo. Pues en la vida uno nunca sabe cuando necesitará el buen consejo de un amigo. Quiere a tu amigo todos los días, aunque no se lo digas. Respeta a tu amigo, no permitas que lo que Dios ha unido en una linda amistad lo separe el hombre, se fiel, sincero, verdadero con tus amigos y veras como el destino se encargará de darte gente sincera, verdadera y que te querrán.
Qué hermoso... te ames y lo sabes... nada ni nadie podrá nunca separarme de ti... pues como dije un día, no estamos en la vida de las personas porque nos inviten sino porque elegimos estar ahí.
ResponderEliminarasí es querido... también te amo y lo sabes :D
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